Sospecho que mi hijo utiliza apps de ligoteo. ¿Qué debo saber?

Sospecho que mi hijo utiliza apps de ligoteo. ¿Qué debo saber?
Familias | 8-Jun-2016
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Una de las principales posibilidades que aporta internet es conocer a diferentes personas, y en esto se incluye la búsqueda de pareja. Aunque creamos que esto es sólo una cosa de adultos resulta que los adolescentes están comenzando a utilizar aplicaciones de contacto como una forma de conocer a otras personas y… ¿si son mis hijos me tengo que preocupar? ¿Qué les digo? Os contamos cómo podéis afrontar una situación de estas características.

Las aplicaciones de contacto hace ya años que están entre nosotros, pero eso no hace que dejen de ser algo novedoso para los adolescentes. Ellos están entrando en la dinámica de buscar pareja, sentirse atractivos… y, si una aplicación se lo pone más fácil, es posible que empiecen a utilizarlas.

Existen diferentes alternativas, destacando servicios generalistas, como BadooTinder Lovoo, y otros específicos, por ejemplo para colectivos LGTB como Grindr Wapa.  Además, otros servicios, como Hot or Not, que inicialmente se limitaban a “solamente” exponerse a la valoración de otros (obviamente con un gran uso por parte de adolescentes), actualmente también facilitan el contacto.

Imagen decorativa comillas Si para usar el servicio tienen que mentir sobre su edad... Mienten.

A pesar de la variedad, el funcionamiento de este tipo de servicios es bastante similar, al margen de las funcionalidades que puedan añadir en sus versiones de pago. Como inicio, el usuario debe registrarse y crear su perfil. Aquí encontramos el primer mal uso por parte de los chavales, ya que estos servicios normalmente están restringidos, en unos casos sólo son para mayores de 18 años (por ejemplo Badoo), en otros de 13 (por ejemplo Tinder) y en otros se permite el acceso a menores de 18 años, pero hasta esa edad no se podrá utilizar todas las funcionalidades o se les mantendrá separados de los mayores de edad (por ejemplo Hot or Not). Lo cierto es que a pesar de las limitaciones los menores tratan de acceder a estos servicios y aplicaciones al completo, y si para ello tienen que mentir sobre su edad… pues lo hacen.

Actualización 13/06/2016

Tinder ha actualizado sus condiciones de uso vetando a los menores de 18 años

 

Además de la edad, en estos perfiles deben incluir otra información, como por ejemplo sus gustos dónde viven, pero sobre todo una fotografía para que los demás puedan conocerles. Aquí está el segundo riesgo o mal uso que podemos encontrar, aportar cierto tipo de información. Obviamente estos datos permiten que cualquiera les pueda conocer, que es uno de los objetivos de estos servicios, conocer a otras personas y que otras personas les conozcan… Por tanto, se trata de un terreno pantanoso en el que los adolescentes no siempre saben moverse ni equilibrar entre abrir puertas a nuevas amistades a través de una especie de catálogo y proteger su privacidad.

Aplicaciones de ligoteo y menores de edad

Una vez creado ese perfil se puede pasar a buscar otras personas en función de los gustos, de la localización geográfica (por lo general no se desvela la dirección exacta, pero sí la ciudad o el barrio), pero sobre todo de la imagen. Esto incluye la posibilidad de señalar si alguien les gusta y les  parece atractivo y viceversa, que los demás opinen sobre ellos. Aquí está uno (si no el principal) de los reclamos de estos servicios para los adolescentes, los demás pueden darles su aprobación diciendo que les gustan o que les parecen atractivos. En muchos casos esto es lo único que buscan al inscribirse, someterse al juicio de otras personas con la esperanza de que el veredicto sea positivo.

Obviamente una persona adulta busca algo más que la mera aprobación de su físico (por más que esto importe), pero en el caso de los menores este elemento es el centro de la valoración en estos servicios, por lo que siempre tratan de buscar la que consideran su mejor foto y algunas veces no valoran correctamente cuál es la imagen idónea para una primera impresión ni las consecuencias que pueda conllevar ahora o en el futuro.

Finalmente, se ofrece la posibilidad de contactar con otras personas (o de que otras personas contacten con ellos). Este contacto puede ser mediante mensajes o chats, y el objetivo suele ser conocerse para decidir si se quiere quedar en persona.

 

Riesgos

Los riesgos para la seguridad en parte ya se han planteado, pero en resumen son:

  • Exposición de la privacidad e intimidad. Si los menores quieren que otra persona les conozca aportarán información personal. Además, al tratarse de servicios de contacto es posible que lleguen a aportar información especialmente íntima.

  • Prácticas de riesgo como el sexting. En el extremo de la hipervaloración de la imagen y lo físico se encuentra el sexting, el envío de imágenes de carácter sexual en las que el remitente es el protagonista de las mismas. Por supuesto se trata de una práctica de riesgo, ya que dejan en manos de otras personas imágenes que mal usadas pueden hacer mucho daño a los menores. Una posible consecuencia de alto riesgo del envío de este tipo de imágenes es su utilización para una extorsión, exigiéndose el envío de más imágenes o vídeos, e incluso el contacto físico directo, bajo la amenaza de difundir las imágenes si no se accede a ello.

  • Mal uso de esta información. El exponer esa información sensible puede llevar a un mal uso de ella por parte de otras personas. Por ejemplo, en caso de que esta información salga del entorno de confianza, o de que la persona que la recibe desee compartirla, podría dar pie a un caso de ciberbullying en el que los menores reciban burlas y acoso constante utilizándose su propia intimidad para ello.

  • Contacto con desconocidos. A pesar de que esta sea la finalidad de estos servicios y una de las grandes ventajas de internet, en el caso de los menores se debe tener mucha cautela, y en especial en servicios en los que se busca un ligoteo. Por ello, el grooming (el acercamiento de adultos a menores con intenciones de carácter sexual) es un riesgo en estos casos, siendo el mayor riesgo el del contacto en persona.

  • Conocimiento por parte de otras personas. Algo muy simple pero que no suelen tener en cuenta: si sus compañeros y otras personas que les conozcan se enteran de que tienen un perfil en este tipo de servicios pueden verse expuestos socialmente. 

 

Prevención de problemas

La prevención, como siempre, se debe basar en la comunicación y educación previas para evitar que utilicen estos servicios sin estar preparados.

  • Mantener la calma. Si descubrimos que utilizan este tipo de aplicaciones no debemos olvidar que ya lo están haciendo, y puede que hagamos lo que hagamos sigan utilizándolas. Así que da igual lo que nos podamos escandalizar, eso no arreglará nada y solamente podrá terminar de romper cualquier puente de comunicación que queramos tender para que, en caso de problemas, puedan acudir a nosotros. Esto mismo es aplicable a los casos en que el menor nos diga que ha tenido un problema pese a que le recomendamos que no usase esos servicios (los “ya te lo dije” pocas veces han solucionado nada).

    Además, como ya se ha dicho antes, que un adolescente utilice este tipo de servicios no tiene por qué implicar que realmente busque pareja, ni tampoco que esté manteniendo relaciones sexuales. Puede que únicamente busque conocer a otras personas o recibir la aprobación de sus iguales para sentirse atractivo y reafirmar su identidad sexual. Calma y comunicación.

  • Valorar la necesidad. Al margen de que nosotros debamos interiorizar el pánico o la ira, en primer lugar debemos inculcarles un espíritu crítico que les lleve a sopesar si realmente quieren utilizar estos servicios. Con tranquilidad y sin menospreciar su opinión, podemos plantearles nuestra visión de estos servicios y su utilidad. Simplemente consiguiendo que reflexionen sobre ello seriamente ya habremos dado un paso adelante.

  • Respeto a la privacidad e intimidad. Por otro lado, también debemos tratar de que interioricen y pongan en valor la importancia de la privacidad y mantener su intimidad a salvo. Si quieren contactar con otras personas deberán saber qué información pueden y no pueden compartir con facilidad.

  • No bajar la guardia al conocer a otras personas. El objetivo final de estos servicios es conocer a otras personas, pero debemos evitar que lleguen a tener una confianza total con personas a las que conocen de chatear 4 veces (algo bastante habitual entre adolescentes). Debemos recordarles que en internet es muy fácil hacerse pasar por otra persona, por lo que deben mantener la cautela.

  • No acudir a citas a solas. Es algo muy importante, si quieren conocer en persona a alguien con quien sólo han hablado por internet deben tener muy claro que no pueden acudir solos bajo ningún concepto. Está claro que será muy difícil que nos quieran como acompañantes el día que quieran conocer a un ligue de internet, pero siempre pueden acudir con amigos, hermanos, primos… otras personas que les aporten seguridad y no les incomoden tanto como haríamos sus padres. En cualquier caso, siempre deberían acudir a estos encuentros en lugares públicos y frecuentados para evitar posibles problemas.

  • Evitar a toda costa el sexting y no acceder jamás a chantajes. Debemos hacer especial hincapié en el importante riesgo que supone el envío de imágenes de carácter sexual de ellos mismos. A su vez, deben tener muy claro que hayan hecho lo que hayan hecho nunca, bajo ningún concepto, deben acceder a un chantaje que les lleve a hacer algo con lo que no estén a gusto. Ante esos problemas necesitan saber que nos tienen ahí y que pueden acudir a nosotros sin ningún inconveniente (y volvemos al primer punto, mantener la calma contra viento y marea).  

Mantener la calma ante problemas en Internet

 

Reacción ante problemas

Tanto con estas aplicaciones como con cualquier otra, siempre es posible que se plantee algún problema. Ante cualquier incidente que surja es necesario recordar mantener la calma y remarcar nuestro apoyo, estamos ahí para ayudarles, no para culparles. Ya habrá tiempo de plantear las causas y evitar que vuelva a ocurrir.

En cuanto a la respuesta a incidentes por parte de los proveedores de servicio, como su objetivo es el contacto con otras personas no suelen tolerar bajo ningún concepto que ese contacto resulte ofensivo o desagradable para los usuarios. Si no fuera así, podrían quedarse sin usuarios, y por ello cuentan con diferentes mecanismos de denuncia o reporte de malas conductas.

Así, en caso de que un usuario se comporte de un modo molesto con otro usuario, éste siempre podrá bloquearle, denunciar el mensaje como inapropiado y ponerse en contacto con el proveedor de servicio mediante otras vías como el email.

En caso de que la información compartida a través de estas plataformas se utilice de forma nociva en otros servicios, será ante estos segundos proveedores ante quienes se deberá denunciar. Pero esto no debe hacer olvidar que los servicios de contacto podrían tener capacidad de actuación si podemos orientarles sobre qué usuarios han podido filtrar esta información.

Como siempre, en caso de que el incidente revista especial importancia o consideremos que se está cometiendo algún delito podemos acudir tanto a la Policía como la Guardia Civil o a otras policías autonómicas. Además, si los menores necesitan ayuda se puede acudir a profesionales como psicólogos y trabajadores sociales.

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