Compartir el portátil y la tablet como estrategia familiar

Compartir el portátil y la tablet como estrategia familiar
Familias | 22-Mar-2017
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El primer contacto con la tecnología para nuestros hijos suele venir de nuestra mano: les dejamos nuestro móvil para jugar o les ponemos una serie de dibujos en nuestro portátil. En esa etapa, seamos conscientes o no, nuestros dispositivos ya son familiares. Pero llegará el momento, antes o después, en que nos planteemos si necesitan su propia tablet, o si es hora de instalarle un ordenador en su habitación. Y por encima de todo, decidir si deben tener su propio móvil.

 

Llegará el momento, antes o después, en que nos planteemos si necesitan su propio dispositivo

 

Utilizar de forma coordinada los dispositivos familiares en casa es posible: móviles, tablets u ordenadores que toda la familia comparta en un lugar de uso común estableciendo unas normas. Ya sea para toda la familia o para compartir entre hermanos, os animamos a valorar los beneficios de esta alternativa tecnológica y comprobar si es adecuada para vuestro hogar.

 

Por qué elegir los dispositivos familiares

Siempre que hablamos de prevenir riesgos en Internet, nuestro primer consejo es realizar un acompañamiento a lo largo del aprendizaje de los menores, desde que comienzan a usar las tecnologías hasta que las puedan utilizar de forma autónoma y responsable. En este sentido, los dispositivos familiares nos facilitan la tarea ya que es más sencillo hacer un seguimiento y compartir la actividad en Internet entre todos (qué páginas visitamos, qué aplicaciones descargamos o qué juego está de moda).

En cuanto a la seguridad, de nuevo son muchas las facilidades al tener dispositivos comunes, ya que seremos más conscientes del uso que hacen de ellos y de los riesgos a los que se enfrentan, y ellos serán más cautelosos en su actividad en Internet, sabiendo con certeza que su actividad no es “privada” (reforzando la idea de que la privacidad absoluta en Internet no existe).

 

Podemos compartir un mismo ordenador en vez de tener tres o cuatro individuales

 

Por último, aunque no menos importante, elegir tener dispositivos familiares en casa refuerza hábitos de consumo saludables para los más pequeños: podemos compartir un mismo ordenador en vez de tener tres o cuatro individuales. La responsabilidad y el compromiso son valores que también se ven fortalecidos cuando compartimos horarios, espacios y normas.

 

Cómo organizarse en familia

Lo ideal es que si optamos por tener un único dispositivo para toda la familia, esté en un lugar común, como el salón o una zona específica para el ordenador, que sea un espacio neutral para todos. En el caso de portátiles, móviles o tabletas, debe quedar claro en qué estancias de la casa se pueden usar (evitando por ejemplo los dormitorios o el baño).

Ya que vamos a compartir su uso, es necesario repartir horarios y concretar unas normas, razonadas y acordadas en familia. De este modo, estamos fomentando su compromiso a la hora de cumplirlas y su responsabilidad al otorgarles la oportunidad de opinar sobre los límites. ¿Qué tal si hacemos un pacto familiar?

Pacto para compartir los dispositivos familiares con seguridad

Con todo, tener un dispositivo en común no quiere decir que inevitablemente estén mezclados sus juegos y aplicaciones con nuestros documentos del trabajo. Es recomendable crear perfiles de usuario para que cada uno tenga su propio escritorio, a su gusto, con sus archivos y aplicaciones personales. Los perfiles de los menores deben ser limitados, de modo que el rol de administrador sea exclusivo de los adultos, que siempre tendrán que autorizar las descargas o las instalaciones de programas y apps. Es aconsejable también, establecer una contraseña robusta para nuestro perfil, de manera que no puedan acceder en nuestra ausencia.

 

Es necesario fijar unos horarios y unas normas, razonadas y acordadas en familia

 

Por supuesto, la seguridad al utilizar dispositivos familiares es fundamental: no sólo nos protegeremos de posibles fraudes y virus derivados del desconocimiento de los más pequeños, sino que estaremos fomentando un uso seguro con nuestra actitud y ejemplo. Es imprescindible tener nuestro equipo actualizado (tanto el sistema y el antivirus, como las aplicaciones) y os animamos a consultar nuestro apartado de “necesitas saber” sobre uso y configuración segura, para  aprender a mantener nuestros dispositivos protegidos.

Niños utilizando en Internet en el salón con sus padres

 

Pero, ¿hasta cuándo mantener los dispositivos comunes?

Esta organización familiar de la que hemos hablado debe ir adaptándose según vayan creciendo, para que todos podamos disfrutar con la tecnología. Las circunstancias de cada familia son diferentes y no hay una edad concreta en la que se necesite obligatoriamente empezar a usar dispositivos individuales, en realidad, usar una tablet o un ordenador familiar puede ser una opción válida durante toda la infancia y la adolescencia.

La solución pasa por ser objetivo: ¿realmente necesita un ordenador propio para hacer los deberes o un móvil si empieza a ir al instituto? Estas situaciones no tienen por qué ser un problema. Podemos seguir usando dispositivos compartidos que nos aportan muchas ventajas, a la vez que les permiten aprender a usar Internet. En cualquier caso, siempre hay que valorar su madurez, su responsabilidad y sus conocimientos para hacer un uso autónomo y seguro de Internet antes de dar el siguiente paso.

 

Y vosotros, ¿tenéis dispositivos familiares en casa? Contadnos vuestra experiencia en los comentarios.

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